miércoles, 6 de febrero de 2013

La señorita pesadilla

Hay tantas cosas en el mundo que me gustaría poder entender, ciertas telarañas, ciertas cuevas de comadrejas. Usted señorita, tiene una de aquellas cosas, de esas que me hacen retorcer mi apenas capaz cerebro llevándome a nada. Qué no tengo quizá el derecho a entender. Ese es mi interés.  Es el acelerado frenesí que me hace querer devorar cada parte de ese conjunto de redes de no se qué, es lo incomprensible.

Anoche me sacudió una pesadilla, retumbando en cada uno de mis somnolientos oídos  cada segundo como una puntada al do más alto del piano más antiguo y polvoriento. No recuerdo nada de esa noche, solo se que paso.

Quizá sea que si cada amanecer recordáramos cada una de esas pesadillas, no podríamos vivir en esta vida, quizá ese sea el objetivo de este lugar, vivir cada día intentando tener el acceso a lo que nuestra mente no puede tener.

Usted señorita, ha sido mi peor pesadilla.