Remontándonos a los principios, cuando los indígenas corrían por los caminos, sedientos de espiritualidad, llevando mensajes a sus dioses, desde ese momento latino américa es aplastada y reprimida. El pueblo español que cree que puede llenarse de un alma ajena, la misma que años después vació su ala, dejando solamente el lloriqueo de sus Hidalgos en una literatura de épocas pasadas.
Liberándonos del yugo español, porfín la anhelada libertad rebosa en nuestras manos, para ser arrancada denuevo por el veterano continente. Robando todo recurso natural de nuestro novato poderío. Incluso después de Europa, nos convertimos en el tercer mundo, pero no cualquier tercer mundo, sinó el patio trasero de la superpotencia que predicaba libertad y manipulaba cada cabo de la marioneta mundial.
Entonces, ¿Quiénes somos?, ¿El recurso natural renovable que cualquier potencia mundial puede tomar cuando necesite?, ¿Un pueblo que vive creyendo ser libre pero secretamente enredado en las telarañas de nuestros bisabuelos que tejían la historia?, No.
Somos las sopa que sobro de 3 días seguidos, mezclada y guardada en el refrigerador, esperando que algún hambriento que se arrepienta de haberla tomado a la primera cucharada. Porque tenía sabor a desorden y revolución.
Esto es lo que somos, no esos cuentos de colores que pintan los ilusos. Y el que diga lo contrario, es porque solo está viendo lo bonito del menú entero, sin mirar fijamente a la sopa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario