Tengo tantas cosas buenas en la vida: familia, amor, éxito y sin embargo me siento vacío, nada me sacia. Aparento felicidad, pero, ¿para que aparento? la última vez que revisé, no estaba en mi libreta el intentar impresionar a los demás. Entonces vuelvo al principio, estoy atrapado en la monotonía de la vida diaria y no soy lo suficientemente valiente como para escapar de ella. Nada me motiva más allá de mi sillón.
Quisiera tener alguna buena historia que contar pero lo más emocionante que me ha pasado hoy fue tener que correr para alcanzar a subirme al último segundo en un metro atiborrado de gente igual de vacía que yo. Soy lo que justamente odio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario