sábado, 18 de mayo de 2013

¿Qué?, no

No estoy siempre seguro, pero casi nunca si. Ahora soy un carroñero, me devoro mi propia existencia, me lleno a mi de miedo. Recordaré recordarlo siempre, perdón, lo intenté, ¿qué?, no.

¿Puedes contármelo tú?, si, no recuerdas, ¿qué?, ¿no?. Entonces conté la historia. En ese tiempo cuando el viento soplaba libre los lindes lleno de instinto, en un viejo sótano, imposible más sucio, tanto que ni siquiera inmundo seria suficiente. ¿Recordó el olor?, ¿que?, no. El frío lamiendo cada hueso de su vana existencia, ahí estaba usted contando sus dedos como si uno fuera a desaparecer. Pero si desapareció.

Desapareció, sus ojos ciegos no lo vieron más, pero en ese momento otras cosas aparecieron, como accidente para usted, pero como plan para mí. Había creado un carroñero. Me pregunta que paso, la vida pasó. ¿Qué?, no. Si, ahora, consuma su existencia caballero, aquí no hay lujos, no hay piedad, no hay control. Solo usted y su hambrienta conciencia. Hambrienta de usted.

sábado, 11 de mayo de 2013

Paso a paso

Aveces cuando camino pienso es las cosas simples de la vida, pienso en el por que de cada cosa que veo. Me doy cuenta de lo que nunca tomo en cuenta.

Usted siempre busca la felicidad, pero hay un secreto que no sabe, está buscando en la bodega equivocada. A cada paso que doy comprendo que el humano dejó de serlo cuando ya no pudo ver más lo que tiene delante. A cada paso entiendo mejor eso y me pongo feliz porque me doy cuenta que encontré la bodega correcta.


lunes, 6 de mayo de 2013

El tiempo

Siento como tiemblo por dentro, quizá es por el invierno, quizá son mis ojos que ya vieron mucho por esta función y lloran por un tiempo de sueño profundo, allí donde solo el viejo carroñero llega. Han sido días reveladores sin término ni comienzo, no me di cuenta y estaba escapando del monstruo en el bosque infinito, infinito como el acantilado entre cada uno de nosotros. 

Es como si todo lo que siempre he creído correcto se haya transformado en el demonio del que estaba escapando. Es como un trueno que golpea la puerta, como si fuera esperar una respuesta. El solo entra. Creí que necesitaba salir de la conciencia pero cuando volví me di cuenta de que estuve mucho tiempo fuera, que el polvo ya había criado arañas. Llenas de cosas que no merecen ser nombradas dentro.

 Así uno llega arrepintiéndose pero el tiempo no perdona a los insensatos derrochadores