Sra. Smith: El yogurt es excelente para el estómago, los riñones, el apéndice y la apoteosis. Eso es lo que me dijo el doctor Mackenzie-King, que atiende a los niños de nuestros vecinos, los Johns. Es un buen médico. Se puede tener confianza en él. Nunca recomienda más medicamentos que los que ha experimentado él mismo. Antes de operar a Parker se hizo operar el hígado sin estar enfermo.
Sr. Smith: Pero, entonces, ¿cómo es posible que el doctor saliera bien de la operación y Parker muriera a consecuencia de ella?
Sra. Smith: Porque la operación dio buen resultado en el caso del doctor y no en el de Parker.
Sr. Smith: Entonces Mackenzie no es un buen médico. La operación habría debido dar buen resultado en los dos, o los dos habrían debido morir.
Sra. Smith: ¿Por qué?
Sr. Smith: Un médico concienzudo debe morir con el enfermo si no pueden curarse juntos. El capitán de un barco perece con el barco, en el agua. No le sobrevive.
Sra. Smith: No se puede comparar a un enfermo con un barco.
Sr. Smith: ¿Por qué no? El barco tiene también sus enfermedades; además tu doctor es tan sano como un barco; también por eso debía perecer al mismo tiempo que el enfermo, como el doctor y su barco.
Sra. Smith: ¡Ah! ¡No había pensado en eso!...Tal vez sea justo...Entonces, ¿cuál es tu conclusión?
Sr. Smith: Que todos los doctores no son más que charlatanes. Y también todos los enfermos. Sólo la Marina es honrada en Inglaterra.
Sra. Smith: Pero no los marinos.
Sr. Smith: Naturalmente.
lunes, 11 de junio de 2012
domingo, 10 de junio de 2012
El cuervo
Al final me logré dar cuenta porque me había pasado todo, ese montaraz con el gorro de cuervo me lo dijo y nunca lo escuché, sabía como hacer las cosas y yo lo pase por alto. Traía consigo el antídoto para curar la herida que yo aún no tenía.
Me sorprendió una mañana un color extraño en mi mano, no sabría decir que era pero se hacía notar como si fuera su deber último en la existencia. No le presté atención y seguí hundiéndome en el circulo vicioso del tiempo que camina en torno al mismo castaño siempre como si a cada paso que da olvidara el anterior. Después de varias monótonas vueltas, la mancha de la mano se había esparcido llegando casi al pecho, agrupándose donde los astutos médicos dicen que está el corazón. Aún no sabia que significa.
La situación ya está escapando de mis torpes alcances, soy como una mosca en un frasco de vidrio, demasiado grande para haberme dado cuenta antes de que estaba atrapada. La mancha ya esta afectado todos mis sentidos, se acaba el oxígeno dentro del vaso.
Mientras caminaba por una acera, ya desesperado, díscolo alguien me tomó del cuello, sin dejarme verlo, sin dejarme al menos saber quien era. Cuando desperté de quizás que truculento artilugio vi frente a mi un hombre de mirada cansada, que inspiraba un aire de sabiduría pero que tenia que, al igual que todos, someterse a esas caminatas al rededor del castaño (últimamente me decidí a llamarlas rutina). Agobiado le pregunte que le pasaba al viejo maldito, porqué me raptó. Intentó explicarme, intentó ayudarme pero no lo escuche, tanta cólera acomulada explotó en un golpe certero, directo al sujeto, me dio tiempo suficiente de escapar de sus manos sabias, cometiendo el acto más estúpido de mi asquerosa existencia, viendo la aleta de su sombrero de cuervo en el suelo.
Tanto tiempo después me doy cuenta, la gente buena siempre tiene lo peor, el montaraz intentó salvar la exasperada vida que yo tenía, pero mis ojos sordos no atendieron. Ahora entiendo el veneno de mi mano, era la soledad angustiante a la que le abrí la puerta y deje hacer estragos en mi morada.
viernes, 1 de junio de 2012
Gracias viejo
Este tema de caminar me está volviendo loco. Cada vez que se interpone un pie al anterior es mejor, con la noche adecuada y los zapatos más cómodos que tengas, quizá empapado hasta las rodillas del barro que relucirá a la mañana siguiente. Así decía mi viejo, en esas eternas noches en el cerro. Disfrutábamos mucho con mi viejo.
Ahora ya años después entiendo a que se refería, el viejo no era tonto, cuando estás lleno de incertidumbre, una de esas caminatas eternas te aclara el panorama como viento cortante en la nube de la vida. Yo ya decidí el siguiente paso.
No estoy seguro si algún día podré superarte, eres grande y humilde a la vez, sabio y ignorante, te agradezco haber sido como eres, tu consejo me llevo por el camino que tu nunca te atreviste a andar, el camino lleno de abismos, pero siempre hay de donde sostenerse a esa eterna caída solo hay que encontrar la grieta correcta, no pierdes más de lo que pierde un niño al caer de su bicicleta, solo es otro rasguño en la ruta. Te sorprenderá lo que hay al final, solo más caminos, porque en esta competencia no hay premios, el único premio es el seguir caminando en esa noche húmeda.
Ahora ya años después entiendo a que se refería, el viejo no era tonto, cuando estás lleno de incertidumbre, una de esas caminatas eternas te aclara el panorama como viento cortante en la nube de la vida. Yo ya decidí el siguiente paso.
No estoy seguro si algún día podré superarte, eres grande y humilde a la vez, sabio y ignorante, te agradezco haber sido como eres, tu consejo me llevo por el camino que tu nunca te atreviste a andar, el camino lleno de abismos, pero siempre hay de donde sostenerse a esa eterna caída solo hay que encontrar la grieta correcta, no pierdes más de lo que pierde un niño al caer de su bicicleta, solo es otro rasguño en la ruta. Te sorprenderá lo que hay al final, solo más caminos, porque en esta competencia no hay premios, el único premio es el seguir caminando en esa noche húmeda.
Apología de un Inmigrante
Hace algún tiempo cree este discurso público para exponerlo en mi colegio, espero les guste.
Estoy aquí, a casi cien años de mi muerte, parado
frente a ustedes para manifestar mi último veredicto, para entregar mi último
suspiro a un mundo que se resiste al cambio, porque el racismo y la xenofobia
siguen siendo una barrera para los ojos novatos que no pueden ver más allá de
ese muro, porque el inmigrante aún sigue siendo despreciado y porque este país
no es capaz de ser consecuente con sus planteamientos. Mi nombre es Isidro
Cupitty, inmigrante italiano del siglo XIX.
Desde el
momento en que puse un pie en esta tierra -con mi mejor espíritu de superación- fui despreciado por ser el visitante, por ser
quien viene a robarle a un país que clamaba ayuda, pero que se negaba a
aceptarla. Sin embargo, aparecí con esfuerzo, asomé la cabeza entre un rebaño
amaestrado para permanecer en silencio y no pasé desapercibido: "Es
un hombre escrupulosamente honrado, muy activo y trabajador, a pesar de sus 67
años de edad, se distingue por su puntualidad y buena asistencia1".
Inconsecuente
se vuelve esta sociedad que, a veces, ni siquiera siento mía, porque cuando
proclaman en la Constitución que todos somos vistos con los mismos ojos ante la
ley, mienten, porque cuando el peruano, que viene a buscar oportunidades a
Chile, es menospreciado, también mienten, porque cuando sus ojos revelan el
prejuicio, vuelven a mentir.
Hoy
quiero mostrarles el error, vengo decidido a cortar la descomunal nariz de
madera que no para de crecer debido a la mentira. Hoy vengo a decirles que es
posible derribar la pared del racismo. Porque en el mundo siempre hay mucho que
aprender y es que cuando vemos en los ojos
del inmigrante un hermano, y no un oponente, dejamos que entre en nosotros su
vida y que su conocimiento sea nuestro conocimiento. Desde donde llegan, tienen
algo que decir, desde las adoquinadas calles de Florencia hasta los altiplanos
Bolivianos y dejarlos de lado es insensato, pues sin inmigrantes la industrialización
de Chile aún sería un tema pendiente en el caldero de asuntos inconclusos de
nuestro país.
Sin
embargo no todo es una pena en estas tierras, existen aun las personas que dan una mano desinteresada. Aquí y en el
mundo entero siempre habrán buenas personas camufladas en el manto de dinero
que usan los poderosos para ocultarse. De estas personas que les hablo, hay en
todos lados, pero a veces, el grueso manto verde los hace alejarse de su patria
y buscar refugio, muchas veces en la tierra que ahora pisamos y tomaré las
palabras del inmigrante Carlos Andwandter en prueba de lo que digo: "Seremos
Chilenos honrados y laboriosos como el que más lo fuere, defenderemos a nuestro
país adoptivo uniéndonos a las filas de nuestros nuevos compatriotas, contra
toda opresión extranjera y con la decisión y firmeza del hombre que defiende a
su patria, a su familia y a sus intenciones. Nunca tendrá el país que nos
adopta por hijos, motivos de arrepentirse de su proceder humano y generoso".
Finalizando, más allá de
cualquier beneficio económico, traspasando cualquier territorio, superando toda
cumbre xenófoba, debemos encontrar la unificación, solo si juzgamos a los demás
por quienes son y no por el lugar de origen, solo así, encontraremos la verdad.
La riqueza de la humanidad no está en solo algunos hombres, está en todos los
hombres, de todas las razas, de todas las ideologías y culturas. Gracias.
1. El trabajador, periódico quincenal, en su edición del 13 de
diciembre de 1924).
lunes, 28 de mayo de 2012
Eneamigo
Después de tantos años, sigues aquí. Si corriera hasta el acantilado más alto, ni siquiera eso, si arrancara mi cordura hasta los abismos más inhumanos del desquicio, aparecerías de nuevo detrás mio como esa sombra incondicional que vive para fastidiarme.
No se como acabar contigo, me vienes detrás, haciéndome discurrir en las decisiones más vitales. Quisiera encontrar el camino fuera de esta obscura habitación donde estamos encerrados. No quiero odiar, pero te odio.
Eres el enemigo mortal que nunca quise pero que apareció sin dar tregua, me tienes harto. Si se me diera la oportunidad de clavarte un puñal por la espalda, no lo dudaría. Te camuflas en eternas máscaras de amistad, pero mientes, porque los que son como tu siempre mienten. Me necesitas, pero yo no te quiero aceptar.
No se como acabar contigo, me vienes detrás, haciéndome discurrir en las decisiones más vitales. Quisiera encontrar el camino fuera de esta obscura habitación donde estamos encerrados. No quiero odiar, pero te odio.
Eres el enemigo mortal que nunca quise pero que apareció sin dar tregua, me tienes harto. Si se me diera la oportunidad de clavarte un puñal por la espalda, no lo dudaría. Te camuflas en eternas máscaras de amistad, pero mientes, porque los que son como tu siempre mienten. Me necesitas, pero yo no te quiero aceptar.
viernes, 11 de mayo de 2012
Inspiración
De la mente no escapó nada ese día. Lo que llaman inspiración se tomo las vacaciones que nunca antes había tomado y como un viejo papeleo, arrojó al individuo, por primera vez dejándolo correr por su cuenta.
No conozco del todo el pasar de este hombre, pero se que deambula por oscuros pasadizos de su mente. Teme a lo que debe. Porque si hay cosas a las que debería de temer, oscuras y retorcidas, alojadas en los caminos sin salida, esperando por un débil gorrión que perdió el rumbo en su interior.
En cuanto a la inspiración, las viejas leyendas piratas dicen que busca víctimas, siempre está moviéndose por ahí, dando pequeñas victorias. Levantando a sus objetivos en la gloria. Para luego dejarlos caer al gran vacío de sus mentes.
No conozco del todo el pasar de este hombre, pero se que deambula por oscuros pasadizos de su mente. Teme a lo que debe. Porque si hay cosas a las que debería de temer, oscuras y retorcidas, alojadas en los caminos sin salida, esperando por un débil gorrión que perdió el rumbo en su interior.
En cuanto a la inspiración, las viejas leyendas piratas dicen que busca víctimas, siempre está moviéndose por ahí, dando pequeñas victorias. Levantando a sus objetivos en la gloria. Para luego dejarlos caer al gran vacío de sus mentes.
jueves, 3 de mayo de 2012
Vuelta del "receso"
Misterioso retorno de la rata al laberinto, al parecer adora la confusión, pero añora la calma. No la entiendo pero me identifica.
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